Historia

Según documentación, el pueblo de Limpias, aparecía antiguamente con el nombre de Coabab. Se supone que con anterioridad al siglo XII, Coabab formaba parte de una serie de territorios de una antigua tribu celtíbera. Ya en el año 1201, el Rey Don Alfonso VIII y en virtud del fuero concedido a Laredo, la población de Coabab, entre otras, pasó a formar parte del vasallaje de Laredo.

Dos versiones distintas respecto al nombre de Limpias:

“Cantabria fue en la antigüedad para Castilla, la puerta al mar. Las mercancías que se debían de transportar por barco: trigo que bajaba por el puerto de los Tornos, nueces y castañas de los montes de Cantabria,… se depositaban en el ribero de Coabab, para su limpieza, lugar donde atracaban los barcos. Con el tiempo y la constante limpieza, quizá la comodidad del habla, dejó en un último lugar el nombre de Coabab y dio paso al nombre de Limpias.”
“Al parecer, antaño la población de Coabab fue famosa por sus aguas termales, aguas sulfhídricas templadas, de excelentes propiedades, que se empleaban con gran acierto en combatir enfermedades cutáneas. El preciado líquido, procedía de tres fuentes de aguas potables de excelente calidad y un manantial de aguas minerales. Una de estas fuentes o manantiales que aún discurren, es la “Fuentenilla”, que se encuentra en la carretera que lleva a la villa de Seña. Las “límpidas aguas”, aguas cristalinas de dichos manantiales, tal vez pudo dar paso al apócope de Limpias.
Los caminos y pasos desde Castilla hasta las montañas de Cantabria y el discurrir de los ríos hasta su desembocadura al mar, proporcionaron en las orillas de los ríos asentamientos humanos, que hicieron de determinados lugares, verdaderos enclaves de desarrollo. Uno de estos enclaves es Limpias.

En los documentos consultados, la fecha que figura más antigua haciendo mención a nuestra población, hace referencia a que en el año 718 partió de Limpias don Suero de la Piedra, para unirse a Don Pelayo en la lucha contra los moros.

A finales del siglo XIV, el Rey Enrique III de Castilla, para financiar parte de su guerra con Portugal, enajenó Limpias, Colindres y Valmaseda a su Camarero Mayor, Don Juan de Velasco, a cambio de un préstamo que éste le hizo de quince mil florines. No se trataba de una enajenación sin retorno. Aunque Limpias continuaba siendo propiedad de la Corona, Don J. Velasco compró el privilegio de acogerse al Fuero de Vizcaya. Nunca llegó a ser admitida en las Juntas Generales del Señorío de Vizcaya, pero ello permitió que durante cientos de años, el municipio estuviera exento de impuestos.

Dos de los linajes o bandos más antiguos de Limpias fueron: Pero Sánchez de la Piedra y Pero Velas de Rada.

En 1403, los hijos de Pero Sánchez de la Piedra, vendieron a los Velasco la “Casa de la Piedra”. Con esta adquisición quedó patente el dominio señorial y el resalte de la actividad económica de los Velasco. En la actualidad esta casa no existe y se supone estaba situada en el barrio del Río, junto a la también desaparecida ermita de San Andrés.

Otro de los linajes más antiguos de Limpias que “pobló allí e valió mucho e fiso la torre mayor de Limpias” fue Pedro Velas de Rada. Se desconoce dónde estaba ubicada esta torre.

A lo largo de la historia han sido muchos e importantes los Señores y su descendencia en Limpias, de muchos aún quedan casas blasonadas, y de otros sólo vestigios o referencias de su existencia. Se cita en parte, la siguiente arquitectura:

Casa y torre de Palacio, fue en 1440 la vivienda de Pedro Gil de Palacio y su esposa María García de Alvarado. La tradición dice que la Reina Isabel de Castilla y su hija Juana, que se dirigían a Laredo, para embarcar Juana hacia Flandes, éstas se hospedaran a su paso por Limpias, en esta casa. Esta casa se encuentra en el conocido camino real.
Casa del Conde de Limpias

Casa de Rucoba, situada en el barrio de Rucoba, figura blasonada con las armas de Helguero y Alvarado.
Casa de Roque del Rivero Palacio, construida con la lonja en el siglo XVIII por el maestro de cantería Pedro de Toca Solórzano para don Roque del Rivero Palacio.
Casa de Bernales Piedra, construida también por Pedro de Toca Solórzano, se encuentra ubicada en el barrio de La Espina.
Casa de Pereda, construida por Pedro de Toca Solórzano, ubicada en el barrio del Rivero.
Casa de Diego de la Piedra. Don Diego de la Piedra fue Caballero de Santiago, residió en Cádiz y ostentó el cargo de Diputado de comercio y Consulado de Perú.
Casa-Lonja de José del Rivero Palacio, en 1732 el Sargento Mayor Don José del Rivero Palacio envió desde Méjico el dinero como legado para la construcción de una casa granero, con arca de misericordia y monte de piedad. Los vecinos decidieron emplear el dinero para la construcción de esta casa-lonja utilizada para otros servicios, tal vez más necesarios. Fue construida por Pedro de Toca Solórzano.
Puerto del Rivero, se construyó un muelle nuevo en 1736, el encargado fue Pedro de Toca Solórzano.
Son numerosos los edificios que podrían citarse. Hay que resaltar que Pedro de Toca Solórzano, además de varios edificios y obras que realizó en Limpias, también labró los pedestales de cantería de los retablos del Santuario de la Bien Aparecida en Hoz y Marrón. Y en 1736 construyó el muelle del Rivero.
Por el camino real, se cita que también pasó en 1556, el emperador Carlos V en dirección a Burgos cuando se dirigía a su retiro en el monasterio de Yuste en Cáceres.

Un personaje ilustre de las últimas décadas, fue el Excmo. Don Manuel de Eguilior y LLaguno, conde de Albox, nacido en Limpias en 1842. Abogado, economista, fue senador, gobernador del Banco de España, ministro de Hacienda y ministro de Instrucción Pública. En 1905 recibió el título de conde. Falleció en Madrid en 1930.

La situación geográfica del municipio y la progresiva actividad portuaria, propició el crecimiento del núcleo y de la población durante varios siglos. La actividad del puerto cesó a comienzos del siglo XX.
Cantabria fue en la antigüedad la puerta al mar para Castilla, sirviendo los puertos cántabros de entrada y salida de numerosos bienes y manufacturas para ser vendidas en ésta u otras tierras. Las mercancías que se transportaban por barco: trigo que bajaba por el puerto de los Tornos, nueces y castañas de los montes de Cantabria, etc., se depositaban en el ribero de Coabab para su limpieza, que a su vez hacía de puerto. Con el tiempo y la constante tarea de limpieza, quizá la comodidad del habla dejó en segundo plano el nombre de Coabab y dio paso al nombre de Limpias.

Hubo y existen en el municipio, centros de enseñanza:

Escuelas Públicas, inauguradas en 1912. Fue construido y donado por el Conde de Albox, Una cuarta parte de su coste fue a cargo del Estado. Actualmente se dirige la enseñanza a niños y niñas de educación primaria.
Colegio de San Vicente de Paúl, inaugurado en 1900 y dirigido por los RR.PP. Paúles. La enseñanza que se imparte abarca desde el nivel infantil y educación primaria, hasta educación secundaria. Este Colegio agrupa alumnos de Limpias y de otros pueblos cercanos. Ha obtenido prestigio por la calidad de la enseñanza, y los estudios de grado superior que antaño se impartían.

Colegio Hijas de la Cruz. Se construyó en la primera mitad del s. XIX, como casa particular. Después, sus propietarios los Señores Mardones, cedieron la propiedad a las Hijas de la Cruz para que lo convirtieran en un colegio de enseñanza. Comenzó en 1862 como internado, e introdujeron en la época una avanzada pedagogía en la enseñanza. Fue muy próspero hasta 1995. Ya en el año 1999, dichas religiosas, lo cedieron al Gobierno de Cantabria para convertirlo en una residencia de la tercera edad.
EL PUERTO DEL RIVERO
Ubicado en la orilla derecha de la ría de Limpias -cuyas aguas: del rió Asón, bajan desde la montaña en el valle de Soba, se unen a otros ríos más pequeños en su descenso hacia el mar, y se unen a las del río Clarión que discurren de entre las montañas de la Junta de Voto- fue desde la antigüedad uno de los muelles con más tráfico naval de la zona oriental de Cantabria.

El primer conde de Isla Fernández, construyó en la parte superior de la villa una magnífica presa. Además de facilitar el agua del río para el servicio de las fábricas instaladas, contribuía de modo eficaz a la nivelación del río, facilitando así la navegación del río hasta la población de Ramales.

Por el puerto de Limpias navegaron grandes veleros, pataches, bergantines, cachemires, urcas,… Lanchillas y pinazas lo recorrían al servicio de las grandes naos. Se transportaba, cargaba y descargaba una gran variedad de mercancía, en especial el hierro, con una tradición de cientos de años. Se dice que en fechas anteriores al siglo XIV, los Cariaga de Bilbao llegaron a Limpias y fundaron ferrerías en la zona -una de estas ferrerías de importancia se encontraba en Bernales, barrio de la localidad de Ampuero-. Se hace mención a las minas de zinc, de galena y de hierro de Limpias. La mina de hierro, aunque de escasa producción, se encontraba en el barrio de Perigullano. En el lugar de la Venera se depositaba la vena de Somorrostro y el hierro de las minas de Limpias. -La Venera es en la actualidad la plaza del Ayuntamiento-. En 1832 había en explotación un gran número de canteras de yeso.

Mercancías como el maíz y las recuas de mulas, entre otras, se traían desde Castilla para su embarque. Producción del mismo municipio de Limpias: nueces, castañas, legumbres, limones, naranjas agrias, vinos –chacolí- que se exportaba hacia América, ganado vacuno, cerda y lanar, los preciados y abundantes salmones, truchas y anguilas, y las hoy estimadas angulas, proporcionaron al municipio un gran tráfico mercantil y portuario.

Por las aguas del río se bajaban la madera de los montes de Soba y Ramales para las fábricas reales de Colindres y Guarnizo.

La fabricación de curtidos de pieles, los excelentes cueros que se suministraban a los zapateros de la comarca y a muchos pueblos de Castilla, tomó gran incremento en la época. Hubo fábricas de soga, de aceite de linaza y bagazo, de aceites y productos lubrificantes, de jabones, de pinturas,… Sobre la misma ría y como a “un cuarto de legua” de Limpias, estuvieron las fábricas de anclas, palanquetas, clavazón y curtidos de Marrón.

Existieron tres molinos harineros sobre el río y dos de marea en la ría. En 1894 don Ramón de Maórtua aprovechando la corriente del río, instaló una fábrica de electricidad, proporcionando así, fluido eléctrico al municipio y a otros pueblos cercanos.

Fueron cientos de años los que dieron a la aristocrática villa de Limpias un floreciente desarrollo industrial y económico. En 1893, para facilitar la comunicación en el recorrido desde Santander a Bilbao y viceversa, la empresa Eiffel construyó sobre la ría, entre las poblaciones cercanas de Colindres y Treto, un puente flotante de 170 metros. Esto supuso la limitación del tráfico marítimo por el río y el consiguiente cese de actividades portuarias, con lo cual la población de Limpias quedó relegada de su hasta entonces incesante actividad. De modo excepcional, sólo navegan por el río Asón pequeñas embarcaciones.

En la actualidad, la carretera general ya no cruza por el centro del pueblo. El desvío ha restringido el tráfico rodado y pesado que hasta hace unos años circulaba por la estrecha carretera del municipio, que se halla entre históricas casas y edificios antiguos. Se han edificado numerosas viviendas, creado algunas empresas y abierto pequeños comercios, el número de habitantes en estos últimos años se está incrementando.

El Patrimonio histórico de la villa, la instalación de un Parador Nacional, la belleza de la ría, bordeada por el lado de Limpias con un paseo marítimo, la exposición al aire libre del Museo Naval, los campeonatos regionales de piragüismo y concurso de bateles, que se celebran temporalmente en el Puerto del Rivero y en la plaza de la Venera, atraen numeroso público visitante a este acogedor y tranquilo lugar, Limpias.